¿Porqué Formar Un Club de Conquistadores?

“Y EL VENCEDOR ES …”. Hace algunos años, había un personaje popular en una tira cómica que se llamaba Walter Smitty. Smitty era un soñador. A menudo imaginaba a si mismo como una persona extraordinaria que lograba sus objetivos, ilusionándose en su progreso a medida que transcurrian los dias y que, por otra parte, eran aburridos. Walter Smitty debe haberse posesionado de mi aquel fragante día de primavera en el picnic de la escuela secundaria.

Estabamos en fila para las pruebas de atletismo, con los dedos de los pies tocando ligeramente la tirante cuerda que se encontraba extendida en el suelo, que marcaba el comienzo  de la competencia. Yo estaba dolorosamente consciente de sus ojos de color azul pálido que se concentraba en mi, su novio. ¡Tenía que ganar la carrera por ella!. Ya sentia la emoción del anuncio del director al proclamarme vencedor. Radiante de alegría, me di vuelta hacia mi novia mientras ella aplaudía con júbilo y sus ojos centrllaban de orgullo. El entrenador gritó: “¡A la una … a las dos … y a las tres! Mis compañeros salieron como venados ante mí, con los dientes apretados y las piernas moviendose a toda velocidad hacia la linea de llegada.

¿Y yo? ¡Me resbalé! Se sucedieron unos pasos desordenados y espasmódico hacia delante y después me eencontré tendido, con el rostro hacia abajo, “besando la tierra”, como ellos decía. Alter Semita nunca podría alcanzar el esplendor que había soñado. Ay, siempre fue el mismo “melancólico” Semita. Mi fantasía tambien iba a ser efímera. Volviendo a ponerme de pie, hice un esfuerzo enérgico para terminar la carrera. Por supuesto que perdí. Lo peor para mí en aquel momento, era el sentimiento de que mi novia muy pronto se olvidaría de que yo existía y me convertiría en el hazmereir de toda la escuela. Con mucho dolor apredí que el exito a menudo depende de un buen comienzo.

Se anima a los nuevos comercios a que tengan un buen plan antes de lanzar una nueva empresa; se anima a los padres para que preparen a los preescolares para un buen comienzo en la escuela; los nadadores que compiten, practican la manera en que se lanzarán al agua; y se entrena a los empleados nuevos para “comenzar bien” el nuevo trabajo. Los expertos en la técnica de ventas están de acuerdo que es esencial planear una estrategia antes de introducir un producto nuevo. Aunque no es ciertamente el único requisito para lograr el éxito, el tener un buen comienzo a menudo es la clave entre ser un vencedor o un “perdedor”. Lo que es cierto para los negocios, estudio y para muchos otros aspectos de la vida, también es verdad para el ministerio de los Conquistadores y Aventureros. Comenzar bien es a menudo el factor determinante entre el éxito y el fracaso. Este blog le ofrece algunas indicaciones prácticas para que usted llegue a ser un “vencedor” al organizar un nuevo club de conquistadores y/o aventureros. Su objetivo es el de ayudarlo por lo menos en tres situaciones:

  • Si usted está ayudando a revivir o volver a poner en marcha un club que una vez fue activo pero que no esta funcionando hace un tiempo.
  • Si usted está ayudando a organizar un club de conquistadores y/o aventureros donde nunca existió uno.
  • Si usted está continuando con un club al comienzo de un nuevo años de conquistadores y/o aventureros, pero necesita hacer algunos cambios en su personal o en su programa.

No todas las sugerencias que aparecen en este blog se aplicarán en forma similar a cada situación. Usted necesitará seleccionar ls ideas que mejor se adaptan a la situación con la cual usted está tratando.

De cualquier modo que usted elija aplicar las sugerencias de este opúsculo, sepa que la forma en que comience podría determinar en buena parte la forma como termine su promer año con los clubes. Walter Smitty podía imaginarse su propia clase de éxito. Usted y yo debemos alcanzar con esfuerzo paso a paso, una meta anhelada. Confío que este opúsculo pueda reducir al mínimo los contratiempos que impiden el progreso. Buena suerte, y felicitaciones por su desición de organizar un club  de conquistadores y/o aventureros. Y mientras se prepara, se alista y sale, que su comienzo sea bueno, de manera que cuando se obtenga el éxito, sea USTED el instrumento que Dios usó para lograrlo.